
4 de abril de 2026 //
Receta de Romeritos
Los romeritos llegaron a mi cocina gracias a mi amiga mexicana Carmen, la misma de las quesadillas y el pozole. Un día me dijo: "Antonio, para las fiestas decembrinas no puede faltar el romerito". Yo no sabía qué era, así que me llevó al mercado de su barrio y me enseñó una hierba verde, parecida al romero pero más tierna, con un sabor ligeramente amargo. "Esto se come con mole, con papa, con camarón seco", me explicó. Me dio un poco de muestra y en casa me puse manos a la obra. La primera vez no me salió del todo bien, porque los romeritos soltaron mucho amargor, pero Carmen me enseñó el truco: hay que hervirlos con bicarbonato. Desde entonces, los romeritos son mi plato estrella para las comidas de invierno.
Este plato se come tradicionalmente en México durante la Cuaresma y la Semana Santa, pero también en las fiestas de Navidad y Año Nuevo. Es un guiso humilde, de origen prehispánico, que combina el romerito (una planta parecida al romero silvestre) con papas, nopales, camarón seco y mole. Se sirve caliente, acompañado de tortillas o tamales. En mi casa, lo he adoptado como un plato especial para el Viernes Santo, porque no lleva carne y es una forma de honrar la tradición que me enseñó Carmen.
Receta de Romeritos Mexicanos (6-8 personas)
Comensales
6-8 Personas
Preparación
30m
Cocinado
1h
Tiempo Total
1h 30m
Utensilios
Ingredientes
Para los romeritos y acompañantes:
Para el mole (puedes usar mole comercial de buena calidad y aligerarlo, o hacerlo casero):
Para la salsa de camarón (opcional, pero le da sabor):
Instrucciones
1
Prepara los romeritos
Lava bien los romeritos frescos, quítales las ramas muy duras y las hojas feas. Ponlos en una olla con agua suficiente para cubrirlos, añade el bicarbonato y una pizca de sal. Hierve durante 10-15 minutos. Esto quita el amargor. Escúrrelos y enjuágalos con agua fría. Reserva.
2
Prepara las papas y los nopales
Pela las papas y córtalas en rodajas o cubos medianos. Ponlas a cocer en agua con sal hasta que estén tiernas (unos 15 minutos). Escúrrelas. Si usas nopales frescos, límpialos, córtalos en tiras y hiérvelos 5 minutos con una pizca de sal y un poco de bicarbonato; luego escúrrelos y enjuágalos.
3
Prepara el camarón seco
Remoja el camarón seco en agua tibia durante 15-20 minutos para que se hidrate un poco. Escúrrelo y reserva el agua de remojo (cuela para quitar impurezas). Si usas camarón entero, pica los cuerpos en trozos pequeños. Las cabezas y cáscaras las puedes reservar para hacer un caldo.
4
Prepara el mole
En la sartén pequeña, calienta las dos cucharadas de aceite. Añade la pasta de mole y tuéstala un par de minutos removiendo, sin que se queme. Agrega el caldo de pollo caliente poco a poco, removiendo con la cuchara de madera hasta que se disuelva por completo. Si quieres más espeso, usa menos caldo; más ligero, más caldo. Incorpora un trozo de chocolate (opcional) y deja que hierva suavemente durante 5-10 minutos, hasta que espese un poco y tenga un sabor equilibrado. Si usas el agua del remojo de los camarones, cuélala y añade una parte al mole.
5
Junta todos los ingredientes
En la olla grande donde cociste los romeritos, pon el mole caliente. Añade los romeritos escurridos, las papas cocidas, los nopales (si usas) y el camarón seco. Mezcla todo suavemente con la cuchara de madera para que se impregnen de la salsa. Cuece a fuego bajo durante 10-15 minutos, removiendo de vez en cuando, para que los sabores se integren.
6
Rectifica de sal
Prueba el guiso y añade sal si fuera necesario. El camarón seco y el mole ya suelen tener sal, así que cuidado.
Apaga el fuego y deja reposar tapado unos 10 minutos antes de servir.
Sirve los romeritos bien calientes, con tortillas de maíz recién hechas o con tamales. En mi casa, los acompañamos con arroz blanco y unas rodajas de limón para darle un toque fresco.
Consejos Clave
El bicarbonato es tu aliado, los romeritos tienen un amargor natural. Si no los hierves con bicarbonato, el guiso quedará desagradable. No te pases con la cantidad, con una cucharadita para la olla es suficiente.
No escurras demasiado los romeritos, después de hervirlos, escúrrelos pero no los aprietes. Quieres que suelten el agua amarga pero que conserven un poco de textura.
El mole de calidad, si no te atreves a hacer mole desde cero (que es otra historia), compra una pasta de mole mexicano de buena marca. Las hay en tiendas de productos latinos. No uses mole en polvo instantáneo, que no es lo mismo.
El punto del camarón, el camarón seco ya está cocido, solo necesita hidratarse. No lo cocines demasiado o se vuelve duro. Añádelo al final, cuando ya hayas mezclado todo.
Varía las guarniciones, los romeritos tradicionalmente se sirven con tortitas de camarón (pequeñas albóndigas de camarón seco y huevo), pero yo simplifico con el camarón suelto. Si te quieres lucir, prepara esas tortitas aparte.
Paciencia con los sabores, este plato mejora de un día para otro, como muchos guisos de legumbres y moles. Si puedes, hazlo el día antes y recalienta. Está incluso más rico.
Pues ya tienes unos romeritos como los que me enseñó Carmen, con su mole espeso, sus papas tiernas y ese puntito de camarón seco que te transporta a México. No te voy a mentir, al principio el sabor del romerito te puede sorprender, pero cuando le coges el punto, te engancha.
En mi casa, los días de Cuaresma, ya me preguntan: "Abuelo, ¿hoy tocan los romeritos?". Y yo, encantado, me pongo con la olla. Si te animaste a hacerlos, cuéntame cómo te quedaron. ¿Conseguiste el mole en tu mercado o tuviste que pedirlo por internet? ¿Te atreviste con las tortitas de camarón? Y si te gustó, comparte la receta con quien creas que merece un pedazo de México en su mesa.
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