Una porción cuadrada de lasaña de calabacín servida en un plato de cerámica. Se aprecian capas alternas de láminas de calabacín verde, salsa de tomate roja y un relleno cremoso de queso blanco. La parte superior está perfectamente gratinada y dorada, decorada con hojas de albahaca fresca, queso rallado y pimienta negra. Al fondo se ven tomates cherry y calabacines frescos sobre una mesa de madera rústica

2 de marzo de 2026 //

Receta de Lasaña de calabacín

5.0 (3 votos)

Resulta que hace unos años, mi cuñada se puso a dieta y dejó la pasta. “Abuelo, ya no puedo comer tus lasañas”, me decía con pena. Y yo, que no me rindo fácil, me puse a pensar cómo darle ese mismo gusto sin los láminas de pasta. Probé con berenjena, con calabaza, hasta que un día se me ocurrió el calabacín. Lo corté finito, lo puse en capas, lo cubrí con bechamel, carne, tomate y queso… y cuando lo saqué del horno, no daba crédito. Estaba igual de jugoso, igual de sabroso, pero más ligero.

Desde entonces, esta lasaña se ha convertido en la favorita de los que vigilan la línea y también de los que no. Porque el calabacín, cuando se hornea con el relleno, se vuelve tierno y casi se funde con la bechamel. No sabes que estás comiendo verdura, solo notas ese bocado cremoso y reconfortante.

Lo mejor es que admite todo tipo de rellenos: carne, pollo, atún, verduras salteadas… Yo os voy a dar la que más éxito tiene en mi casa, la de carne picada con tomate. Pero luego cada cual que le ponga su sello.

Así que poneos el delantal, que vamos a hacer una lasaña que parece pecado pero casi no lo es.

Receta Lasaña de calabacín (6-8 personas)

Comensales

Comensales

4-6 personas

Comensales

Preparación

45m

Comensales

Cocinado

30m

Comensales

Tiempo Total

1h 15m


Utensilios

  • Una fuente de horno rectangular (de unos 20x30 cm, o la que tengáis)
  • Una sartén grande para el relleno de carne
  • Un cazo para la bechamel
  • Un cuchillo afilado
  • Una tabla de cortar
  • Un pelador de verduras (para las láminas de calabacín)
  • Una mandolina si tenéis, pero con paciencia y cuchillo también se puede
  • Papel de cocina (para secar los calabacines)
  • Varillas manuales para la bechamel
  • Una espátula o cuchara para montar

Ingredientes

Para las láminas de calabacín:
  • 3 calabacines grandes y rectos (mejor si son de tamaño parejo)
Para el relleno de carne:
  • 400 g de carne picada (mitad cerdo, mitad ternera)
  • 1 cebolla grande
  • 1 pimiento verde
  • 2 dientes de ajo
  • 500 ml de salsa de tomate (puede ser tomate triturado natural o un buen tomate frito)
  • 50 ml de vino blanco (opcional)
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal y pimienta al gusto
  • Unas hojas de albahaca fresca (o orégano seco)
Para la bechamel:
  • 750 ml de leche entera
  • 70 g de mantequilla
  • 70 g de harina
  • Nuez moscada rallada al gusto
  • Sal y pimienta blanca
Para el gratinado:
  • 150 g de queso rallado (mozzarella para fundir o mezcla de cuatro quesos)
  • 50 g de queso parmesano rallado (opcional)

Instrucciones

1

Preparamos los calabacines

Lavamos los calabacines y los cortamos en láminas finas a lo largo, de unos 2-3 milímetros de grosor. Si tenéis mandolina, mejor; si no, con un cuchillo bien afilado y paciencia. Las láminas no deben ser demasiado finas que se rompan, ni demasiado gruesas que queden duras.

2

Secamos las láminas

Colocamos las láminas sobre papel de cocina, las espolvoreamos ligeramente con sal y las dejamos reposar 10-15 minutos para que suelten el exceso de agua. Luego las secamos bien con papel. Si no lo hacéis, la lasaña soltará mucho líquido y quedará aguada.

Precalentamos el horno a 180°C, con calor arriba y abajo.

3

Hacemos el relleno de carne

En la sartén grande, ponemos un chorro de aceite. Picamos finamente la cebolla, el pimiento y los ajos, y los pochamos a fuego medio hasta que estén blanditos. Añadimos la carne picada, subimos un poco el fuego y la cocinamos hasta que se dore, desmenuzándola bien con la cuchara de madera. Si usamos vino, lo echamos ahora y dejamos que evapore. Incorporamos la salsa de tomate, salpimentamos, añadimos la albahaca y dejamos cocer 10-15 minutos a fuego bajo. Reservamos.

4

Preparamos la bechamel

En un cazo, derretimos la mantequilla a fuego medio. Añadimos la harina de golpe y removemos con las varillas durante un par de minutos, sin que se queme. Vertemos la leche caliente poco a poco, sin dejar de remover, hasta que espese y quede una crema lisa. Añadimos sal, pimienta blanca y nuez moscada. Si queda muy espesa, añadid un poco más de leche; si muy líquida, dejad que cueza un minuto más. Reservamos.

5

Montamos la lasaña

En la fuente de horno, extendemos una fina capa de bechamel en el fondo. Colocamos una primera capa de láminas de calabacín, cubriendo toda la base. Sobre ellas, ponemos una capa del relleno de carne. Cubrimos con bechamel y espolvoreamos un poco de queso rallado. Repetimos las capas (calabacín, carne, bechamel, queso) hasta terminar con una capa de calabacín. La última capa será de bechamel y queso generoso para que gratine bien.

6

Al horno

Metemos la fuente en el horno, a 180°C, durante 25-30 minutos. Los últimos 5 minutos podemos subir la temperatura a 200°C o poner el grill para que la superficie quede dorada y crujiente.

Reposo, sacamos del horno y dejamos reposar 10 minutos antes de cortar. Este paso es importante para que se asienten las capas y no se desmorone al servir.

Consejos Clave

Cortad los calabacines finos pero no papel: Si son demasiado finos, se rompen al manipularlos; si muy gruesos, quedan duros. El punto justo es como un par de monedas de grosor.

Secad bien las láminas: El calabacín suelta mucha agua al hornearse. Si no lo secáis después de la sal, la lasaña se encharca y no liga bien.

Bechamel ni muy espesa ni muy líquida: La bechamel es la que une todas las capas. Debe tener la consistencia de una crema suave que se extienda pero no se escurra.

No escatiméis en capas: La gracia está en alternar bien las capas para que cada bocado tenga un poco de todo.

Reposo obligatorio: La lasaña recién salida del horno es un volcán. Dejadla reposar 10 minutos, así se compacta y podéis cortar porciones limpias.

Variaciones: Podéis hacerla vegetariana sustituyendo la carne por espinacas salteadas, champiñones o una mezcla de verduras. También podéis usar pollo picado o atún.

Una lasaña de calabacín que es pura gloria y encima más ligera que la de pasta. La primera vez que la hice, mi cuñada, la que había dejado la pasta, se comió dos raciones y dijo: “Abuelo, esto sí que es inventar”. Y yo me quedé tan contento.

Ahora contadme, ¿os animasteis a hacerla? ¿Conseguisteis laminar bien los calabacines o se os rompieron? ¿Qué relleno le pusisteis, carne, atún o verduras? ¿Os atrevisteis con la bechamel o usasteis la de bote? Yo soy de hacerla en casa, que no es nada del otro mundo y gana mucho.

Dejadme un comentario contando vuestra experiencia, vuestros trucos, vuestras fotos si queréis. Y si la receta os gustó, compartidla con quien creáis que merece una lasaña más sana pero igual de sabrosa.

Descubre otras recetas

  • Cinco bruschettas italianas servidas sobre una tabla de madera oscura. Cada rebanada de pan tostado está cubierta con una generosa mezcla de tomates picados, ajo y albahaca fresca. El fondo muestra ingredientes rústicos como tomates cherry enteros, hojas de albahaca sueltas, un pequeño cuenco con especias y una botella de aceite de oliva desenfocada.

    Bruschettas italianas caseras

    Tiempo45m

  • Un plato blanco hondo con una generosa ración de spaghetti bañados en salsa pesto de albahaca verde vibrante. La pasta está coronada con piñones tostados, lascas finas de queso parmesano y hojas de albahaca fresca. Al fondo, se aprecia un ambiente rústico con un cuenco de madera lleno de piñones, un trozo de queso parmesano, un mortero con albahaca y una aceitera sobre una mesa de madera oscura.

    Espaguetis al pesto

    Tiempo20m

  • Cuatro arepas de maíz caseras, doradas a la plancha, dispuestas en un plato de cerámica rústico. Cada arepa está abierta y rellena con diferentes ingredientes tradicionales: carne mechada (deshebrada) jugosa, queso blanco rallado abundante, frijoles negros con queso y pollo desmechado con láminas de aguacate fresco. Al fondo se ven cuencos con guacamole y queso rallado extra sobre una mesa de madera oscura.

    Arepas Venezolanas

    Tiempo40m

  • Una pila de galletas de avena caseras con pepitas de chocolate, presentadas sobre papel de horno en una tabla de madera oscura. Las galletas muestran una textura rugosa con copos de avena visibles y trozos de chocolate fundido. Al fondo se ven dos cuencos pequeños, uno con copos de avena crudos y otro con chispas de chocolate, sobre una mesa de madera rústica

    Galletas de avena

    Tiempo30m

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¡No te pierdas ninguna receta!

¡Únete a miles de suscriptores de recetas del abuelo y recibe nuestras mejores recetas cada semana!

Privacidad