
8 de marzo de 2026 //
Receta de Salmón a la naranja
Ay, este plato me trae un recuerdo muy especial. Hace unos años, mi nieta mayor, la que siempre está investigando recetas nuevas, me llamó por teléfono: "Abuelo, he visto una receta que tienes que probar. Salmón con salsa de naranja. Es elegante, fácil y te va a encantar". Yo, que soy de merluza a la romana y pescado frito de toda la vida, al principio puse cara de no saber muy bien qué pensar. "¿Naranja con pescado? Hija, ¿eso no es raro?", le dije.
Pero ella insistió: "Confía, abuelo, que luego me das las gracias". Y así fue. Hicimos la receta juntos en mi cocina, ella manejando los tiempos y yo con la sartén al fuego. Cuando probamos aquel salmón, con su salsita brillante, ese punto dulce y ácido a la vez, esa combinación tan rica con el pescado… me quedé de piedra. "Hija, esto sí que es inventar", le dije. Y desde entonces, este plato se ha quedado en mi recetario de los días especiales.
Lo mejor del salmón a la naranja es que parece de restaurante pero se hace en un momento. Con un buen salmón fresco, zumo de naranja natural, un poco de miel o azúcar para equilibrar la acidez, y unas especias que le dan el toque, tienes un plato que impresiona sin complicarte la vida. Además, es sano, ligero y a los niños les encanta porque el punto dulce de la naranja les resulta muy familiar.
Así que nada, poneos el delantal, que hoy vamos a hacer un pescado que no sabe a pescado de toda la vida, pero os va a conquistar.
Receta Salmón a la naranja (4 personas)
Comensales
4 personas
Preparación
20m
Cocinado
15m
Tiempo Total
35m
Utensilios
Ingredientes
Instrucciones
1
Preparamos el salmón
Secamos bien los lomos de salmón con papel de cocina para quitar el exceso de humedad. Así quedarán más crujientes al sellarlos. Salpimentamos ambos lados.
2
Preparamos la salsa
Exprimimos las naranjas para obtener el zumo. Rallamos un poco de la piel (solo la parte naranja, que la blanca amarga). En un bol, mezclamos el zumo de naranja, la ralladura, la miel, la salsa de soja (si la usamos) y un poco de pimienta. Reservamos.
3
Sellamos el salmón
En la sartén, calentamos el aceite de oliva a fuego medio-alto. Colocamos los lomos de salmón con la piel hacia abajo (si tienen piel) y los sellamos durante 3-4 minutos hasta que estén dorados y crujientes. Les damos la vuelta con cuidado y sellamos el otro lado durante 2-3 minutos. Retiramos el salmón de la sartén y lo reservamos en un plato.
4
Preparamos la salsa
En la misma sartén (sin limpiar, que la grasa del pescado da sabor), añadimos los ajos laminados y los doramos ligeramente. Vertemos la mezcla de zumo de naranja y miel. Añadimos la ramita de romero o tomillo. Dejamos que hierva a fuego medio-alto hasta que reduzca y espese un poco, unos 3-5 minutos. Si la salsa está muy ácida, podemos añadir un poco más de miel; si muy dulce, un chorrito de limón.
5
Cocinamos el salmón en la salsa
Bajamos el fuego a medio-bajo, devolvemos los lomos de salmón a la sartén y los cocinamos en la salsa durante 2-3 minutos, dándoles la vuelta para que se impregnen bien. El salmón debe estar hecho pero jugoso por dentro.
6
Servimos
Retiramos el salmón y lo colocamos en los platos. Vertemos la salsa por encima, decoramos con semillas de sésamo, perejil picado o unas rodajas finas de naranja. Acompañamos con arroz blanco, patatas asadas o una ensalada verde.
Consejos Clave
Salmón de calidad: Buscad un salmón fresco, de buen color, que no huela a pescado pasado. Si es con piel, mejor, porque se dora más fácil y queda más jugoso.
Secar bien el pescado: Si el salmón tiene humedad, no se sella bien y queda blando. Papel de cocina a fondo antes de ponerlo en la sartén.
No pasarse con la cocción: El salmón se hace rápido. Si lo cocináis demasiado, se seca y se desmiga. Cuando esté opaco por fuera pero aún ligeramente translúcido por dentro, está en su punto.
Equilibrio dulce-ácido: Probad la salsa antes de añadir el pescado. Si está muy ácida, más miel; si muy dulce, un chorrito de limón. Cada naranja es un mundo.
Salsa espesa: Si queréis la salsa más espesa, podéis añadir una cucharadita de maicena disuelta en un poco de agua antes de incorporar el salmón.
Variaciones: Podéis añadir un chorrito de brandy o coñac a la salsa para darle un toque más intenso. También podéis usar mandarinas en lugar de naranjas, o mezclar ambos cítricos.
Pues ya está, ahí lo tenéis. Un salmón a la naranja que parece de cocinero profesional pero se hace en casa con cuatro cosas y el cariño de siempre. Cuando lo probéis, acordaos de mi nieta, que fue la que me empujó a salir de mis recetas de siempre y descubrir que el pescado también puede casarse con la fruta.
Ahora contadme, ¿os animasteis a hacerlo? ¿Conseguisteis que la salsa quedara en su punto o tuvisteis que rectificar? ¿Usasteis miel o azúcar? ¿Le echasteis la salsa de soja o la dejasteis solo con naranja? Yo la primera vez que lo hice me pasé con el azúcar y me quedó empalagoso, pero con la práctica le cogí el punto.
Dejadme un comentario contando vuestra experiencia, vuestros trucos, vuestras fotos si queréis. Y si la receta os gustó, compartidla con quien creáis que merece un plato elegante sin complicaciones.
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