
26 de marzo de 2026 //
Receta de Quesadillas Mexicanas
Esto de las quesadillas me lo enseñó mi vecina mexicana, doña Carmen, la misma que me enseñó las arepas venezolanas y el pozole. Un día la vi en su cocina con unas tortillas de maíz, un queso que parecía mozzarella pero más salado, y unas tiras de pollo. Lo puso todo en una sartén, lo dobló por la mitad, y en dos minutos tenía una cosa dorada, crujiente, que olía a gloria. Me ofreció una, le di un mordisco y el queso se estiró hasta la barbilla. "Carmen, ¿qué es esto?", le pregunté. "Una quesadilla, Antonio, la comida callejera más fácil del mundo". Desde entonces, en mi casa no falta para las cenas improvisadas o cuando los nietos vienen con hambre después del cole.
En México las quesadillas se comen a todas horas: en el desayuno, en la merienda, en la cena, en los puestos callejeros a cualquier hora del día o de la noche. No hay reglas. Las puedes rellenar de queso solo, o añadirle pollo, carne, champiñones, flor de calabaza, lo que tengas por la nevera. Se hacen en un momento, no manchas apenas utensilios, y los niños se lo pasan fenomenal ayudando a darles la vuelta. En mi casa son el salvavidas de los viernes por la noche, cuando nadie quiere complicarse la vida.
Receta Quesadillas Mexicanas (4 personas)
Comensales
4 Personas
Preparación
10m
Cocinado
15m
Tiempo Total
25m
Utensilios
Ingredientes
Relleno opcional (elige uno o combina):
Instrucciones
1
Prepara los ingredientes
Si usas pollo, cócelo o desmenúzalo de un asado que te haya sobrado. Los champiñones, límpialos y saltéalos un par de minutos en una sartén aparte con un poco de aceite. Ten todo listo antes de empezar, que luego las quesadillas se hacen en un momento.
2
Calienta la sartén
Pon la sartén a fuego medio-alto. Añade una gota de aceite y extiéndela con un papel de cocina, solo para que no se peguen las tortillas.
3
Monta la primera quesadilla
Coloca una tortilla en la sartén caliente. Espolvorea una capa de queso sobre la mitad de la tortilla (no hasta el borde, que luego se sale). Si le pones relleno, añádelo encima del queso, y un poco más de queso para que selle. Dobla la tortilla por la mitad, como si fuera una empanada grande.
4
Cocina y dora
Deja que se dore por un lado, unos 1-2 minutos, hasta que esté dorada y crujiente. Luego, con la espátula, dale la vuelta con cuidado y dora el otro lado. El queso se derretirá por dentro y ayudará a que se pegue todo.
5
Saca y sirve
Pasa la quesadilla a un plato. Corta cada quesadilla por la mitad (en forma de triángulos o medias lunas) para que sea más fácil comerlas. Repite con el resto de tortillas.
Sirve las quesadillas con un poco de salsa picante, crema agria (o yogur), guacamole y unas rodajas de limón. Cada cual que se ponga lo que quiera.
Consejos Clave
Tortillas de maíz, no de harina, las de harina también están buenas, pero las auténticas mexicanas son de maíz. Eso sí, asegúrate de que sean flexibles; si están muy duras, caliéntalas unos segundos en la sartén antes de rellenarlas para que no se agrieten al doblarlas.
No escatimes en queso, el queso es el pegamento. Si pones poco, la quesadilla se abre y el relleno se sale. Mejor que sobre a que falte.
Fuego medio, no alto, si lo pones muy fuerte, la tortilla se quema por fuera y el queso no llega a fundirse por dentro. La paciencia es tu aliada.
No pongas demasiado relleno, una cucharada colmada es suficiente. Si te pasas, luego no podrás cerrar bien la tortilla y todo se esparcirá por la sartén.
Dale la vuelta con cuidado, usa una espátula ancha y sujeta la quesadilla con un tenedor o con la otra mano si es necesario. Si se te abre, no pasa nada, la tapas con un poco más de queso y listo.
Varía los rellenos, esta receta es un comodín. Un día con pollo, otro con champiñones, otro con sobras de carne asada. Incluso solo con queso y un poco de cebolla caramelizada están de rechupete. Mis nietos las piden con jamón y queso, que es casi una mezcla de culturas, pero quién soy yo para poner pegas.
Ahí las tienes. Unas quesadillas que te sacan de cualquier apuro y quedan como de puesto callejero. La primera vez que las hice, me costó darles la vuelta sin que se abrieran, pero con un poco de práctica se convierte en un juego. En mi casa, las noches de viernes, cuando no apetece cocinar mucho, pongo una sartén al fuego y cada cual se hace su propia quesadilla con lo que le apetece.
Así todos contentos. Si te animaste a hacerlas, cuéntame cómo te quedaron. ¿Se te rompieron o salieron doraditas? ¿Qué relleno triunfó más? Y si te gustaron, comparte la receta con quien creas que merece un bocado crujiente, cremoso y rapidísimo de preparar.
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