
14 de abril de 2026 //
Receta de Sopa de verduras
La sopa de verduras es de esas cosas que siempre he hecho sin receta fija. Mi madre decía que la mejor sopa es la que se hace con lo que hay en la nevera, y vaya si tenía razón. Un día te sobra media cebolla, un par de zanahorias, un puerro que ya se mustia, y con eso, un poco de caldo o agua, y unas hierbas, tienes una comida que alimenta el cuerpo y te deja la sensación de haber comido sano sin haber pasado hambre. En mi casa, la sopa de verduras es el recurso de los días de diario, cuando no apetece complicarse, pero también la cena ligera de los domingos por la noche, cuando la comida ha sido pesada. La he hecho de mil maneras: con patata para que espese, sin patata para que sea más caldosa, con un huevo escalfado dentro, con taquitos de jamón, con queso rallado por encima... Siempre sale bien.
Esta sopa se puede comer en cualquier época del año, pero en invierno es cuando más se agradece. Yo la preparo para cenar cuando el frío aprieta, o para comer cuando alguien está convaleciente o con el estómago delicado. También es perfecta para los niños pequeños, porque las verduras quedan blandas y se pueden triturar si no les gustan los trozos. Lo mejor de todo es que no hay dos sopas iguales: cada vez puedes variar las verduras según la temporada. Calabacín en verano, calabaza en otoño, col y apio en invierno... La sopa es como un comodín, siempre está ahí para sacarte de un apuro.
Receta Sopa de Verduras Casera (4-6 personas)
Comensales
4-6 Personas
Preparación
20m
Cocinado
25m
Tiempo Total
45m
Utensilios
Ingredientes
Las verduras (elige una combinación de las siguientes, unas 800-1000 g en total):
El caldo:
El sofrito y aromáticos:
Opcionales para enriquecer:
Instrucciones
1
Prepara las verduras
Lava, pela y corta todas las verduras en dados pequeños (de unos 1-2 cm). Es importante que sean más o menos del mismo tamaño para que se cocinen por igual. Si usas patata, córtala un poco más grande para que no se deshaga del todo. Si usas calabaza, igual.
2
Haz el sofrito
En la olla, calienta un buen chorro de aceite a fuego medio. Pica los ajos muy finos y añádelos. Sofríe un minuto sin que se quemen. Agrega la cebolla y el puerro (si los usas), y rehoga hasta que estén transparentes, unos 5-6 minutos.
Incorpora las zanahorias, el apio, el pimiento, las judías, etc. Sofríe todo junto 3-4 minutos, removiendo. Si usas tomate, agrégalo ahora y cocina hasta que se deshaga.
Vierte el caldo caliente (si es de pastilla, disuélvela en agua hirviendo antes). Añade la hoja de laurel y el tomillo. Lleva a ebullición.
3
Cuece a fuego lento
Baja el fuego a medio-bajo. Tapa la olla y deja cocer unos 20-25 minutos, hasta que todas las verduras estén tiernas (pincha con un tenedor). Si añades patata o calabaza, comprueba que se deshacen ligeramente.
Añade la patata o el arroz (opcional) si quieres una sopa más espesa, puedes añadir la patata desde el principio. Si prefieres añadir arroz o fideos, incorpóralos a mitad de cocción (10-12 minutos antes de terminar).
Prueba el caldo y ajusta la sal y la pimienta. Recuerda que el caldo ya puede tener sal de la pastilla, así que cuidado.
4
Decide la textura
Puedes servir la sopa tal cual, con las verduras en trozos. O puedes triturarla parcialmente (con la batidora, solo unas pulsaciones) para que quede más espesa pero con textura. O triturarla completamente para obtener un puré fino. En mi casa, la dejamos en trozos, que a los niños les gusta pescar las verduras.
5
Sirve
Sirve la sopa bien caliente, en platos hondos. Espolvorea con perejil fresco picado. Si quieres, añade un chorrito de aceite de oliva crudo por encima. Acompaña con pan (imprescindible para mí).
Consejos Clave
Las verduras, bien lavadas, la tierra se queda en los recovecos, sobre todo en el puerro y el apio. Lávalas con agua fría y un cepillo suave.
El corte uniforme, si cortas las verduras en trozos muy dispares, unas quedarán pasadas y otras crudas. El mismo tamaño, dentro de lo posible.
El sofrito es importante, no te saltes este paso. Sofreír las verduras antes de añadir el caldo potencia el sabor. Si las echas directamente al agua, sale una sopa más sosa.
No sobrecozcas, las verduras deben estar tiernas pero no deshechas. Si las dejas demasiado tiempo, pierden color y sabor.
La sal, al final, es mejor quedarse corto al principio y rectificar al final, porque el caldo ya puede estar salado.
El pan es el mejor acompañante, una sopa de verduras sin pan para mojar no es sopa. Rebanadas de pan del día anterior tostadas o fritas, o simplemente pan fresco.
Así que ya sabes, la sopa de verduras no tiene secretos. Solo hace falta tener verduras en casa y ganas de hacer algo sencillo y nutritivo. No hay dos sopas iguales, y esa es su magia. Aprovecha las verduras de temporada, las que están más baratas y saben mejor. Si te sobra, no la tires: la sopa aguanta dos o tres días en la nevera, y si la congelas en porciones, tendrás comida para esos días que no te apetece cocinar.
Cuando la prepares, cuéntame cómo te quedó. ¿Le echaste arroz o la dejaste caldosa? ¿La trituraste o te gustan los tropezones? Yo soy de los dos: a veces una, a veces otra. Y si te gustó, comparte la receta con quien creas que merece un plato que sabe a salud, a hogar y a aprovechamiento.
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