
27 de abril de 2026 //
Receta de Marry Me Chicken Americano
Este plato tiene una historia de risa. El nombre me sonó a chiste cuando mi nieta mayor me dijo: "Abuelo, tienes que hacer el pollo 'cásate conmigo' que se ha hecho famoso en internet". Yo pensé que era una tontería de jóvenes, pero ella insistió. Busqué la receta, la leí, y vi que era un pollo en salsa de tomate, nata, queso parmesano y un montón de especias. "Esto no tiene nada del otro mundo", pensé. Pero lo hice para una cena con mi mujer. Cuando ella lo probó, se quedó callada, luego me miró y dijo: "Antonio, esto está de escándalo. ¿Por qué no lo habías hecho antes?". Y yo, entre risas, le dije: "Pues porque se llama el pollo 'cásate conmigo', y contigo ya estoy casado desde hace 50 años". Ella se rió, mis nietos también, y desde entonces este pollo es el rey de nuestras cenas especiales.
Este plato se puede comer en cualquier ocasión, pero yo lo reservo para cuando quiero quedar bien, para un aniversario, una cena romántica (que a los 70 también se puede), o simplemente para un domingo que apetece algo diferente. Es un pollo jugoso, con una salsa cremosa y sabrosa que pide pan a gritos. En mi casa, lo servimos con arroz blanco o con puré de patatas, y siempre triunfa. Lo mejor: no necesitas ser un cocinillas, solo tener paciencia y no secar la pechuga.
Receta pollo cásate conmigo (4 personas)
Comensales
4 Personas
Preparación
5m
Cocinado
35m
Tiempo Total
40m
Utensilios
Ingredientes Marry Me Chicken
Para el pollo:
Para la salsa:
Elaboración (paso a paso)
1
Prepara el pollo
Corta cada pechuga por la mitad a lo largo, como si abrieras un libro, para que queden filetes no muy gruesos (unos 2 cm). Así se hacen más rápido y quedan jugosos. Sálalos y ponles pimienta por ambos lados.
2
Mezcla las especias
En el bol pequeño, mezcla el orégano, el tomillo, el pimentón y la cayena (si la usas).
3
Dora el pollo
Calienta el aceite en la sartén a fuego medio-alto. Cuando esté caliente, echa los filetes de pollo (no amontones, hazlo en tandas si hace falta). Dóralos por cada lado durante 3-4 minutos, hasta que estén dorados. No hace falta que se hagan del todo por dentro. Sácalos a un plato y reserva.
4
Prepara la salsa
En la misma sartén (aprovecha los jugos), baja el fuego a medio. Añade los ajos laminados y la mezcla de especias. Remueve un minuto para que se tuesten un poco sin quemarse. Vierte el caldo de pollo y la nata. Remueve bien. Añade el queso parmesano rallado y los tomates cherry (partidos por la mitad o enteros). Deja que hierva suavemente durante 2-3 minutos, hasta que los tomates empiecen a ablandarse y la salsa espese un poco. Prueba de sal y pimienta.
5
Cocina el pollo en la salsa
Vuelve a poner los filetes de pollo en la sartén, dentro de la salsa. Baja el fuego a medio-bajo, tapa (si tienes tapa) y deja cocer 5-7 minutos, hasta que el pollo esté completamente hecho y la salsa se haya integrado. Si ves que la salsa se queda muy espesa, añade un poco más de caldo o agua.
6
Toque final
Apaga el fuego, añade las hojas de albahaca fresca picada o enteras, y remueve suavemente.
Sirve el pollo con su salsa por encima. Acompaña con arroz blanco, puré de patatas, o incluso con pan para mojar. En mi casa, el pan es imprescindible, porque la salsa es pecado.
Consejos Clave
Pechugas finas, si las pechugas son muy gruesas, cuesta que se hagan por dentro sin que se sequen por fuera. Cortarlas en filetes de 2 cm es el truco.
No cocines el pollo de más, cuando lo sellas, solo dora; la cocción final se hace en la salsa. Así queda tierno y jugoso.
La nata no debe hervir fuerte, si la salsa hierve muy fuerte, la nata puede cortarse. Mantén un fuego suave.
Queso parmesano de calidad, el de bolsa rallado no se funde bien y a veces tiene antiaglomerantes. Rállalo tú mismo si puedes.
Tomates cherry en su punto, si no tienes, usa tomates pera maduros sin pepitas. Aportan dulzor y acidez.
Acompañamiento recomendado, el arroz blanco o el puré absorben la salsa perfectamente. Una ensalada verde simple también queda bien.
Pues ya tienes el Marry Me Chicken, un pollo que, sin ser nada raro, se convierte en el centro de la mesa. La primera vez que lo hice, no me creía que fuera para tanto, pero cuando mi mujer me pidió repetir a los dos días, supe que había dado en el clavo. Mis nietos lo llaman "el pollo de la salsa rosa", y siempre piden más pan para mojar.
Si te animaste a prepararlo, cuéntame cómo te quedó. ¿Se te quedó la salsa muy líquida o en su punto? ¿Le echaste la cayena o lo dejaste suave? En mi casa, a veces le añadimos unos champiñones laminados, y queda de muerte. Y si te gustó, comparte la receta con quien creas que merece un plato que enamora, literalmente.

Crecí viendo mover la cuchara de madera en pucheros humeantes, aprendiendo que las cosas buenas llevan su tiempo y que el secreto de un buen plato está en el cariño con el que se prepara.
Antonio Ruiz
Las Recetas del abuelo
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