
26 de abril de 2026 //
Receta de Ensalada César
Esta ensalada tiene su historia. Un año, por el aniversario, mi mujer me llevó a cenar a un restaurante de esos un poco finos. Yo soy más de bares de barrio, pero ella insistió. Cuando llegó la ensalada César, con la lechuga entera, los picatostes y el queso parmesano en lascas, yo pensé: "¿Tanto espectáculo para una ensalada?". Pero el camarero, que nos vio con cara de no saber ni por dónde empezar, se acercó y nos explicó los ingredientes de la ensalada cesar (lechuga, queso, pan, anchoas, ajo...). Mezcló todo en la mesa con un aderezo césar casero que olía a ajo y a anchoas, y nos sirvió. Cuando la probé, madre mía. Estaba cremosa, sabrosa, con ese punto salado del queso y el crujiente del pan. Le pedí al camarero si me podía dar alguna pista de la salsa, y él, entre risas, me dijo: "Señor, el secreto es la salsa Worcestershire y el ajo bien picado". Desde entonces, la hago en casa para las cenas de verano y para cuando quiero quedar bien con alguien. También, si tengo pechugas de pollo a mano, preparo una ensalada cesar con pollo que queda de rechupete.
La ensalada César se come principalmente como entrante o como plato único ligero, sobre todo en primavera y verano. Es muy popular en los restaurantes de todo el mundo, pero en casa queda igual de rica si usas buenos ingredientes. En mi casa, la servimos como entrante en las comidas de domingo o como cena fresca cuando aprieta el calor. También es perfecta para llevar a una comida de campo, porque los ingredientes se pueden transportar por separado y mezclar en el momento. A los niños les encanta por los picatostes y el queso, y a los mayores por el sabor intenso del aderezo césar.
Ensalada césar receta fácil (4 personas)
Comensales
4 Personas
Preparación
20m
Cocinado
0m
Tiempo Total
20m
Utensilios
Ingredientes ensalada césar
Para la ensalada:
Para la salsa César (versión casera, sin huevo crudo):
Paso a paso
1
Prepara los picatostes
Corta el pan en cubos de 1-2 cm. Calienta una sartén con un chorro de aceite de oliva a fuego medio. Añade los cubos de pan y fríelos hasta que estén dorados y crujientes. Remueve de vez en cuando para que se doren por todos lados. Sácalos a un plato con papel de cocina para que absorban el exceso de aceite. Si quieres una versión más ligera, tuesta los cubos de pan en el horno a 180°C durante 8-10 minutos.
2
Prepara la lechuga
Lava los cogollos de lechuga, sécalos bien (con un centrifugador o con papel de cocina) y córtalos en trozos grandes o separa las hojas. Si usas lechuga iceberg, córtala en tiras. Reserva en la ensaladera.
3
Prepara la salsa César
En el bol pequeño, pon los ajos picados, las anchoas escurridas (desmenúzalas con un tenedor), la mostaza, la salsa Worcestershire, el zumo de limón y un poco de pimienta. Mezcla bien. Añade el aceite de oliva poco a poco, batiendo con el tenedor o las varillas como si hicieras una mayonesa, hasta que emulsione. Incorpora el queso parmesano rallado y mezcla. Prueba la salsa y ajusta de sal (las anchoas ya salan). Si te queda muy espesa, añade un chorrito de leche o yogur.
4
Monta la ensalada
Justo antes de servir, vierte la salsa sobre la lechuga y mezcla bien para que todas las hojas se impregnen. Añade los picatostes y la mitad del queso parmesano en lascas o rallado. Mezcla suavemente.
Coloca la ensalada en platos individuales o en una fuente grande. Espolvorea el resto del queso parmesano por encima. Acompaña con más pimienta negra recién molida al gusto.
Consejos Clave
Lechuga bien seca, si la lechuga está mojada, la salsa no se pega y la ensalada queda aguada. Sécarla con papel de cocina o con un centrifugador es clave.
Las anchoas no saben a pescado, aunque te echen para atrás, las anchoas se deshacen en la salsa y le dan ese sabor umami tan característico de la César. No las omitas.
Emulsiona la salsa con paciencia, si añades el aceite muy rápido, la salsa se corta. Ve incorporándolo poco a poco mientras bates.
Picatostes caseros, mejor, los de bolsa están bien, pero los hechos en casa con pan del día anterior son más crujientes y saben mejor.
Sirve inmediatamente, la ensalada César no admite espera. Los picatostes se ablandan y la lechuga se mustia si la aliñas con mucha antelación. Prepara la salsa y los picatostes con antelación, pero mezcla en el último momento.
Versión con pollo, si la quieres más contundente, añade tiras de pechuga de pollo a la plancha. Queda como plato único.
Pues ya tienes una ensalada César como la de aquel restaurante de Madrid, pero hecha en casa con tus propias manos. La primera vez que la preparé, me olvidé de secar bien la lechuga y la salsa se fue al fondo. Ahora ya sé que la lechuga tiene que estar bien seca y que la salsa hay que batirla con ganas. Mis nietos, que no son muy de ensaladas, se pirran por los picatostes y el queso.
Si te animaste a hacerla, cuéntame cómo te quedó. ¿Usaste anchoas o las omitiste? ¿Le añadiste pollo o la dejaste clásica? En mi casa, a veces le pongo unos taquitos de jamón York para los niños. Y si te gustó, comparte la receta con quien creas que merece una ensalada con mucha personalidad.

Crecí viendo mover la cuchara de madera en pucheros humeantes, aprendiendo que las cosas buenas llevan su tiempo y que el secreto de un buen plato está en el cariño con el que se prepara.
Antonio Ruiz
Las Recetas del abuelo
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