
31 de marzo de 2026 //
Receta de Tzatziki Griego
Cierro los ojos y todavía me acuerdo de aquel atardecer en una taberna de Santorini. El dueño, un griego enorme con bigote y mucha labia, nos trajo una cazuelita de barro con una salsa blanca espesa. “Tzatziki”, dijo, como quien presenta a un amigo. Yo mojé un trozo de pan caliente, lo probé… y se me fue la cabeza. Fresco, cremoso, con ese pepino que cruje y el ajo que te avisa pero sin atropellarte. Le pedí la receta, y entre señas y palabras a medias, me la aprendí.
Desde entonces, en mi casa no falta. Con carnes, con pescado, con pan solo… es un comodín griego que alegra cualquier mesa.
Receta Tzatziki griego (4-6 personas)
Comensales
4-6 Personas
Preparación
15m
Cocinado
30m
Tiempo Total
45m
Utensilios
Ingredientes
Instrucciones
1
Preparar el pepino
Pela el pepino (yo dejo un poco de piel para que tenga color, pero si no te gusta, pélalo entero). Rállalo con el rallador grueso. Ponlo en el colador, espolvorea un poco de sal y déjalo escurrir 10 minutos. Luego, exprímelo con las manos o con un paño limpio para quitarle todo el agua posible. Si no lo haces, el tzatziki se queda aguado.
2
Preparar el yogur
Pon el yogur griego en el bol grande. Bátelo un poco con la cuchara para que se vuelva más cremoso.
3
Añadir los sabores
Incorpora el pepino escurrido, los ajos picados muy finos (o rallados), el aceite, el vinagre (o limón) y la sal. Remueve bien. Si usas eneldo, añádelo ahora.
4
Reposo en nevera
Tapa el bol con film y mételo en la nevera al menos 30 minutos. El tzatziki gana muchísimo con ese reposo: los sabores se juntan, el ajo se suaviza y la salsa se vuelve más redonda.
5
Último toque
Sácalo un ratito antes de servir. Prueba de sal y rectifica si hace falta. Un chorrito de aceite por encima y un poco de eneldo fresco para que quede bonito.
Consejos Clave
El yogur, que sea griego y entero. Si usas yogur normal o desnatado, el tzatziki será una sopa. Necesitas esa textura espesa que solo da el yogur de verdad.
Escurre bien el pepino. Es el secreto más importante. Si el pepino suelta su agua en la salsa, se corta y parece un batido aguado. Échale ganas al exprimido.
El ajo, con cabeza. Si lo pones crudo y muy picado, puede que pique demasiado. Prueba primero con un diente, luego añade más si quieres. Otra opción: sofríe el ajo un minuto en aceite y añádelo, queda más suave.
Reposo obligatorio. No te lo saltes. El tzatziki recién hecho está bien, pero después de media hora en la nevera es otra cosa.
Varía los cítricos. Puedes usar vinagre, limón o incluso un poco de vinagre de manzana. Cada uno le da un aire distinto.
Ahí lo tienes. Un tzatziki como el que me volvió loco en Grecia, fácil de hacer y difícil de olvidar. No te va a durar nada en la nevera, te lo advierto. Yo lo pongo en un cuenco, lo rodeo de pan, aceitunas, unos palitos de zanahoria… y en menos de lo que canta un gallo, desaparece.
¿Te animaste a prepararlo? ¿Le pusiste más ajo o menos? ¿Lo acompañaste con carne, con pescado o te lo comiste a cucharadas solo? Cuéntame, que yo soy de los que prueban todas las versiones. Y si te gustó, comparte la receta con quien creas que necesita un poco de frescor griego en su mesa.
Descubre otras recetas
¡No te pierdas ninguna receta!
¡Únete a miles de suscriptores de recetas del abuelo y recibe nuestras mejores recetas cada semana!










Deja una respuesta