
21 de abril de 2026 //
Receta de Merluza a la Gallega
Hace años, veraneando en Galicia, conocí a un pescador mayor que me llevó a su casa a comer. Subió a la barca por la mañana y volvió con unas merluzas que aún brillaban. Su mujer las limpió en la cocina, las puso a cocer en una olla con agua y sal, y luego las sirvió sobre unas patatas cocidas, con un chorro de aceite crudo, pimentón y ajo. Me dio un trozo de pan y me dijo: "Así se come el pescado aquí, señor, sin tantas historias". Aquella merluza, con su carne blanca y jugosa, el sabor del mar, el pimentón picando suavemente, me dejó marcado. Desde entonces, en mi casa la merluza a la gallega es la reina de las comidas de verano. No tiene complicaciones, pero hay que hacerla bien.
Este plato se come sobre todo en Galicia, pero también en el resto de España, como una forma de honrar el pescado fresco. Es típico en las comidas familiares de los domingos, en las celebraciones junto al mar, o en cualquier día que quieras disfrutar de un pescado de calidad sin enmascarar su sabor. En mi casa, lo preparo cuando vienen mis hijos y los nietos, y siempre triunfa. Lo mejor: no necesitas ser un experto en la cocina, solo buen pescado, patatas y un pimentón de calidad.
Receta Merluza a la Gallega (4 personas)
Comensales
4 Personas
Preparación
5 mins
Cocinado
30 mins
Tiempo Total
35 mins
Utensilios
Ingredientes
Para el pescado y las patatas:
Para el aliño:
Instrucciones
1
Prepara las patatas
Pela las patatas y córtalas en rodajas de un centímetro de grosor, o en cuartos si son pequeñas. Ponlas en la olla con agua fría y un puñado de sal. Lleva a ebullición y cuece hasta que estén tiernas (unos 15-20 minutos, dependiendo del tamaño). Escúrrelas y colócalas en la fuente de servir (de barro o en una cazuela baja).
2
Cuece la merluza
Mientras se cuecen las patatas, salpimienta ligeramente los lomos de merluza. En la misma olla (o en otra aparte), pon agua nueva con sal a hervir. Cuando hierva, baja el fuego y mete los lomos de merluza con cuidado. Cocina a fuego suave durante 4-6 minutos, según el grosor. La merluza está hecha cuando la carne se separa en lascas y se vuelve blanca y opaca. No la pases, que se seca. Sácala con la espumadera y colócala sobre las patatas en la fuente.
3
Prepara el aliño
En una sartén pequeña o en un cazo, calienta el aceite de oliva a fuego medio. Cuando esté caliente (pero sin humear), añade los ajos laminados. Dóralos un poco, con cuidado de que no se quemen. Retira la sartén del fuego y añade el pimentón dulce (y el picante si lo usas) removiendo rápidamente para que no se queme. Ten cuidado, que el pimentón amarga si se tuesta en exceso.
4
Monta el plato
Vierte el aceite caliente con los ajos y el pimentón sobre la merluza y las patatas. Espolvorea con perejil picado si quieres. Deja reposar un par de minutos para que los sabores se integren.
Sirve la merluza a la gallega caliente, directamente en la fuente, con un pan para mojar en el aceite. No olvides una buena copa de albariño o un vino blanco fresco.
Consejos Clave
Merluza fresca, a ser posible, si puedes, compra la merluza con cabeza y espina, y pide que te la limpien en la pescadería. La merluza congelada no es lo mismo.
Cocción suave, el agua para el pescado no debe hervir a borbotones, solo a fuego bajo. Si hierve fuerte, la merluza se rompe y queda seca.
Punto de cocción, calcula 1 minuto por cada 100 g de pescado, más o menos. Pincha con un tenedor: si las lascas se separan fácilmente, ya está.
El pimentón se quema rápido, por eso lo añades fuera del fuego. Prepara el aceite caliente, retira del fuego, echa el pimentón y remueve en seguida.
Patatas en su punto, deben estar cocidas pero enteras. No las pases, que se deshacen al servir.
El aceite de oliva, de calidad, este plato es muy sencillo, y el aceite es el que da sabor. No escatimes.
Así se hace una merluza a la gallega como la que comí en aquella casa de pescadores. No tiene truco: buen pescado, buenas patatas, un buen aceite y un pimentón que no domine. La primera vez que la hice en casa, me quedé corto con el aceite y quedó seca. Ahora le pongo mano ancha, que el pan luego agradece el moje. Mis nietos, que no son muy de pescado, se la comen porque les gusta el color del pimentón y el crujir de los ajos.
Si te animaste a hacerla, cuéntame cómo te quedó. ¿Usaste solo pimentón dulce o te atreviste con un poco de picante? ¿La acompañaste con vino blanco o con algo más? Y si te gustó, comparte la receta con quien creas que merece un pescado que sabe a mar y a tradición.
Descubre otras recetas
¡No te pierdas ninguna receta!
¡Únete a miles de suscriptores de recetas del abuelo y recibe nuestras mejores recetas cada semana!










Deja una respuesta