
25 de abril de 2026 //
Receta de Tarta de manzana
Pocos olores me traen tantos recuerdos como el de una tarta de manzana en el horno. Mi madre la preparaba los domingos de otoño, cuando las manzanas del mercado estaban en su punto y la casa se llenaba de ese aroma dulce, a canela y a mantequilla. Yo me sentaba en la cocina con los deberes, pero en realidad estaba pendiente de que el horno se apagara para ser el primero en probar el borde crujiente. Mi madre me daba un trozo caliente, con un poco de azúcar glass por encima, y yo me quemaba la lengua pero no podía esperar. Desde entonces, la receta de tarta de manzana clásica tiene un sitio privilegiado en mi recetario. Con mis consejos verás que la receta de tarta de manzana, es fácil y rápida con pocos ingredientes.
Este postre se puede comer a cualquier hora: para merendar con un café, como postre después de una comida familiar, o incluso para desayunar (yo lo he hecho más de una vez). En mi casa, la tarta de manzana con hojaldre es la reina de los domingos de otoño e invierno, pero también la preparo para cumpleaños y celebraciones. A los niños les encanta porque es dulce pero no empalagosa. Además, admite muchas variaciones: con pasas, con nueces, con un poco de ron, o simplemente así, clásica. Siempre triunfa. No la confundas con la tarta tatín francesa, no tiene nada que ver.
Receta Tarta de Manzana con Hojaldre (8-10 personas)
Comensales
8-10 Personas
Preparación
30m
Cocinado
45m
Tiempo Total
1h 15m
Utensilios
Ingredientes tarta de manzana
Para la masa quebrada (pasta brisa):
Para el relleno:
Para el acabado:
Paso a paso
1
Prepara la masa quebrada
En un bol, pon la harina, el azúcar y la sal. Añade la mantequilla fría en cubos. Mezcla con las puntas de los dedos (sin calentar la masa) hasta obtener una textura de arena gruesa. Añade el huevo y la ralladura de limón (si usas). Mezcla rápidamente hasta formar una masa homogénea. No la trabajes demasiado, o se endurecerá. Forma una bola, envuélvela en film y déjala reposar en la nevera durante 30 minutos.
2
Precalienta el horno
A 180°C (calor arriba y abajo). Engrasa el molde o fórralo con papel de horno.
3
Estira la masa
Saca la masa de la nevera. Sobre una superficie enharinada, estira la masa con el rodillo hasta que tenga un grosor de unos 3-4 mm. Forra el molde con la masa, presionando bien en los bordes. Pincha la base con un tenedor para que no suba. Si quieres, puedes cubrir la masa con papel de horno y poner unos garbanzos o bolas de cerámica para hacer un horneado en blanco (10 minutos). Yo a veces lo hago, a veces no.
4
Prepara las manzanas
Pela las manzanas, quítales el corazón y córtalas en láminas finas (no más de 1/2 cm). Ponlas en un bol, añade el zumo de limón (para que no se oxiden), el azúcar, la canela y las pasas o nueces si las usas. Mezcla bien.
5
Rellena la tarta
Coloca las manzanas sobre la masa, formando una capa uniforme. Puedes ponerlas en círculo o alineadas, como más te guste. Si quieres, puedes reservar unas láminas para decorar la superficie.
6
Cubre o deja abierta
La tarta de manzana puede ser abierta (solo con las manzanas a la vista) o cubierta con otra capa de masa. Yo prefiero la versión abierta, pero a veces hago tiras de masa en la superficie formando un enrejado. Si optas por el enrejado, corta tiras de masa y colócalas sobre las manzanas.
7
Hornea
Mete el molde en el horno a 180°C durante 40-45 minutos, hasta que la masa esté dorada y las manzanas tiernas. Si ves que se dora demasiado rápido, tapa con papel de aluminio los últimos 15 minutos.
8
Enfría y decora
Saca la tarta del horno y déjala enfriar en el molde 10 minutos. Desmolda y pasa a una rejilla. Si quieres darle brillo, calienta un par de cucharadas de mermelada de albaricoque con un poco de agua y pincela las manzanas. Espolvorea con azúcar glass antes de servir.
Consejos Clave
Masa fría, siempre, si la masa se calienta al trabajarla, la mantequilla se derrite y la base sale dura. Trabaja rápido y con las manos frías.
Pincha la base, ese paso evita que la masa suba y quede abombada. No te lo saltes.
Manzanas reineta son las mejores, aguanta bien el horneado y tiene un punto ácido que contrasta con el azúcar. Las golden también valen, pero se deshacen más.
No pongas demasiado relleno líquido, si las manzanas sueltan mucho jugo, la masa se humedece. Puedes añadir una cucharada de pan rallado o almendra molida sobre la masa antes de poner las manzanas; así absorbe la humedad.
El horneado en blanco ayuda, si tienes tiempo, hornea la masa sola 10 minutos con peso encima, luego rellena y hornea de nuevo. Así la base queda más crujiente.
Templada o fría, está buena igual, la tarta de manzana está rica recién hecha, pero al día siguiente los sabores se asientan y la masa se vuelve más quebradiza.
Pues ya tienes una tarta de manzana como las que hacía mi madre, con su aroma a canela y mantequilla, y esa textura que se deshace en la boca. La primera vez que la hice yo solo, la base me quedó dura como una piedra, pero luego aprendí lo de no calentar la mantequilla. Ahora, cuando la saco del horno, mis nietos se pegan a la ventana de la cocina. Si te animaste a prepararla, cuéntame cómo te quedó.
¿Usaste manzanas reineta o de otra variedad? ¿La hiciste con enrejado o abierta? En mi casa, la guerra es por el borde de masa, que es lo más crujiente. Y si te gustó, comparte la receta con quien creas que merece un postre que huele a hogar.

Crecí viendo mover la cuchara de madera en pucheros humeantes, aprendiendo que las cosas buenas llevan su tiempo y que el secreto de un buen plato está en el cariño con el que se prepara.
Antonio Ruiz
Las Recetas del abuelo
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