
9 de abril de 2026 //
Receta de Salchichas al vino
Las salchichas al vino blanco llegaron a mi casa por casualidad. Una noche que no tenía nada para cenar, abrí la nevera y solo vi salchichas, cebolla y vino blanco. Me acordé de un plato que probé en Madrid y me puse manos a la obra. En veinte minutos tenía algo que olía a gloria. Mis nietos, que no son muy de salchichas, se lo comieron todo. A veces también las hago con salchicha de pollo al vino, y quedan igual de ricas, más ligeras.
Este plato se come en cualquier momento: para una cena rápida, de aperitivo o como plato principal con patatas. En mi casa es el recurso de los viernes. Lo mejor es que no necesitas ingredientes raros: salchichas de buena calidad, vino blanco, cebolla y especias. Tienes un plato que parece de restaurante.
Receta de salchichas al vino blanco (6-8 personas)
Comensales
4 Personas
Preparación
15m
Cocinado
15m
Tiempo Total
30m
Utensilios
Ingredientes salchichas al vino
Elaboración (paso a paso)
1
Prepara los ingredientes
Pela la cebolla y córtala en juliana (tiras finas). Pela los ajos y laminados. Si las salchichas están atadas entre sí, córtalas separándolas con un cuchillo. Pincha cada salchicha con un tenedor en un par de sitios para que no revienten al cocerse.
2
Dora las salchichas
En la sartén, calienta un chorro de aceite a fuego medio-alto. Cuando esté caliente, pon las salchichas en una sola capa. Dóralas por todos los lados hasta que estén bien marcadas, unos 4-5 minutos. No es necesario que se hagan del todo, solo que cojan color. Retíralas a un plato y reserva.
3
Rehoga la cebolla y los ajos
En la misma sartén (aprovecha la grasa que han soltado las salchichas), baja el fuego a medio. Añade la cebolla y los ajos. Sofríe durante 8-10 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que la cebolla esté blanda y empiece a caramelizarse.
4
Añade el vino y las especias
Sube el fuego a medio-alto. Vierte el vino blanco y la hoja de laurel. Deja que hierva y que el alcohol se evapore (unos 2 minutos). Rasca el fondo de la sartén con la cuchara de madera para desprender los jugos caramelizados.
5
Cocina las salchichas en la salsa
Vuelve a poner las salchichas en la sartén. Añade el caldo (o agua) y el tomillo. Salpimienta al gusto. Baja el fuego a medio-bajo, tapa la sartén y deja cocer 8-10 minutos, dando la vuelta a las salchichas una vez para que se impregnen bien.
6
Espesa la salsa (opcional)
Si quieres una salsa más espesa, destapa la sartén los últimos 2-3 minutos y sube el fuego para que reduzca. Si la prefieres más caldosa, sírvela tal cual. Prueba de sal y rectifica.
7
Reposo y servicio
Apaga el fuego y deja reposar un par de minutos. Sirve las salchichas bien calientes, con la salsa por encima. Acompaña con pan para mojar (imprescindible) y, si quieres, con unas patatas fritas o un puré de patatas.
Consejos Clave
Salchichas de calidad, no uses salchichas de las de bote o esas que vienen ya cocidas. Las frescas, de carnicería, aguantan mejor la cocción y tienen más sabor. Las de cerdo ibérico o con hierbas son ideales.
Dora bien las salchichas antes, ese paso es importante porque la fritura inicial sella la carne y evita que se deshagan después en el vino. Además, le da un color bonito.
El vino, que no sea el más barato, no hace falta que compres un vino carísimo, pero uno de calidad media se nota. Un verdejo o un albariño van de maravilla. Si usas un vino malo, el plato sabrá a ácido y alcohol.
No cocines demasiado, las salchichas frescas se hacen rápido. Si las dejas más de 10-12 minutos en el vino, pueden quedarse secas y duras. Con 8-10 minutos es suficiente.
La cebolla caramelizada es un tesoro, no la piques muy grande, y déjala que se poche despacio. La cebolla le da un dulzor natural que equilibra la acidez del vino.
Pan para mojar, no te olvides, este plato pide pan a gritos. La salsa que queda al final es una delicia. En mi casa, hasta la última gota se limpia con el pan.
Ahí tienes las salchichas al vino blanco, un plato que te saca de un apuro y te hace quedar bien sin apenas esfuerzo. La primera vez que las hice, mis nietos dijeron que parecían de restaurante, y yo me quedé tan ancho. El truco está en no tener prisa: dorar bien las salchichas, dejar que la cebolla se caramelice, y que el vino reduzca lo justo.
Si te animaste a prepararlas, cuéntame cómo te quedaron. ¿Usaste vino blanco seco o te atreviste con algo más? ¿Las acompañaste con patatas o con pan solo? En mi casa, las servimos con un poco de perejil picado por encima para que queden más bonitas. Y si te gustaron, comparte la receta con quien creas que merece una cena rápida pero con clase.

Crecí viendo mover la cuchara de madera en pucheros humeantes, aprendiendo que las cosas buenas llevan su tiempo y que el secreto de un buen plato está en el cariño con el que se prepara.
Antonio Ruiz
Las Recetas del abuelo
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