
Receta de Berenjenas Rellenas al Horno
Las berenjenas... Qué verdura tan agradecida y tan incomprendida a la vez. Durante años, en mi casa, cuando decía "hoy berenjenas", veía caras largas. "Abuelo, ¿otra vez berenjenas?", decían mis nietos. Hasta que un día, harto de verlas arrugarse en la nevera, me inventé esta receta. Las rellené con carne, las cubrí de queso gratinado y las llevé a la mesa como si fueran un plato de fiesta.
Adivinad qué pasó. Se las comieron sin rechistar, y mi nieto pequeño hasta pidió repetir. Cuando le dije que era berenjena, se quedó con esa cara de "no me lo puedo creer". Desde entonces, esta receta es la salvación cuando hay que comer verdura sin que nadie proteste.
Lo bueno de las berenjenas rellenas es que admiten lo que sea: carne picada, atún, verduras, pollo, lo que tengáis por la nevera. Son como un comodín, un "comodín berenjenil", que diría mi nieto mayor. Y al horno quedan jugosas por dentro, gratinadas por fuera, con ese queso fundido que las corona como un tesoro.
Así que ya sabéis, si tenéis berenjenas en casa y no sabéis qué hacer con ellas, esta es la respuesta. Manos a la obra.
Receta Barenjenas Rellenas al Horno (4 personas)
Comensales
4 raciones
Preparación
15m
Cocinado
1h
Tiempo Total
1h 15m
Utensilios
Ingredientes
Para las berenjenas:
Para el relleno (versión carne, que es la que más triunfa en mi casa):
Opciones alternativas de relleno:
Instrucciones
1
Preparamos las berenjenas
Las lavamos, secamos y cortamos por la mitad a lo largo. Con un cuchillo, hacemos unos cortes en la carne (sin llegar a la piel) y con una cuchara vaciamos la pulpa, dejando un borde de medio centímetro pegado a la piel para que mantengan la forma. Reservamos la pulpa.
2
Sudamos las berenjenas
Espolvoreamos las mitades vaciadas con sal gruesa por dentro y las colocamos boca abajo sobre papel de cocina. Dejamos reposar 30 minutos. Esto hace que suelten el agua amarga. También espolvoreamos la pulpa que hemos sacado, picada en trocitos, y la dejamos en un colador.
Precalentamos el horno a 200°C.
3
Enjuagamos y secamos
Pasado el tiempo, enjuagamos las mitades de berenjena y la pulpa con agua fría para quitar la sal. Secamos bien con papel de cocina.
4
Horneamos las barquitas
Colocamos las mitades de berenjena en la bandeja de horno, con un chorrito de aceite por dentro. Las horneamos 15-20 minutos, hasta que empiecen a estar tiernas. Esto ablanda la piel y la carne, y luego el relleno se terminará de hacer con ellas. Reservamos.
5
Preparamos el relleno
Mientras, en una sartén con aceite, pochamos la cebolla, el ajo y el pimiento, todo bien picadito. Cuando esté blandito, añadimos la pulpa de berenjena que reservamos, picada fina. Rehogamos todo junto.
6
Añadimos la carne
Incorporamos la carne picada, salpimentamos y la vamos desmenuzando con la cuchara de madera hasta que esté bien cocinada y dorada.
7
El toque de vino
Si usamos vino, lo echamos ahora y dejamos que evapore el alcohol. Luego añadimos el tomate rallado o el tomate frito, el orégano, y cocinamos unos minutos más hasta que se integre todo. Probamos de sal y rectificamos si hace falta.
8
Rellenamos las berenjenas
Sacamos las mitades de berenjena del horno. Con una cuchara, las rellenamos generosamente con la mezcla, formando un montañita. Que no queden pobres, que el relleno es lo bueno.
Gratinamos, cubrimos con queso rallado por encima, a vuestro gusto. Metemos al horno, a 200°C, 10-15 minutos, hasta que el queso esté dorado y burbujeante.
Reposo y a la mesa, sacamos del horno y dejamos reposar 5 minutos antes de servir. Así no os quemáis y los sabores se asientan.
Consejos Clave
El sudado de la berenjena no os lo saltéis: La berenjena cruda amarga, y si no la sudáis, el plato tendrá ese regustillo desagradable. Media hora de reposo con sal evita eso. Creedme, merece la pena.
No os paséis vaciando: Dejad un bordecito de carne en la piel, si no, las barquitas se rompen al manipularlas.
La pulpa, bien escurrida: Después de sudarla, apretadla un poco para que suelte el agua. Si no, el relleno saldrá aguado.
Prehornear las barquitas: Este paso es importante para asegurar que la berenjena esté bien hecha. Si las rellenáis crudas, luego la piel queda dura y la carne poco hecha.
Relleno al gusto: Esta es una receta para experimentar. Podéis usar sobras de carne asada, pollo del día anterior, atún, incluso hacerla solo de verduras para los vegetarianos. Cada vez que la hagáis, puede ser diferente.
Queso, el que más os guste: Un buen queso que funda bien es clave. Mezclas de cuatro quesos, mozzarella, emmental, incluso un poco de parmesano rallado por encima para darle potencia.
Pues ya está, ahí las tenéis. Unas berenjenas rellenas que parecen de restaurante pero se hacen en casa con cariño. Cuando las saquéis del horno, con ese queso gratinado burbujeando, veréis cómo hasta los que ponen pegas a la verdura alargan el plato.
Ahora contadme, ¿os animasteis a hacerlas? ¿Qué relleno elegisteis, carne, atún, verduras? ¿Se os quedaron jugosas o se os secaron un poco? ¿Les pusisteis mucho queso o fuisteis más moderados? Yo soy de los que piensan que el queso nunca sobra, pero cada cual.
Dejadme un comentario contando vuestra experiencia, vuestros trucos, vuestras fotos si queréis. Y si la receta os gustó, compartidla con quien creáis que necesita reconciliarse con las berenjenas.
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